jueves, septiembre 20, 2007

PINTURA. Patinir en el Prado.


Llevaba mucho tiempo queriéndome acercar al Museo del Prado, pero por unas cosas u otras, hasta ayer no pude hacerlo. Supongo que a parte de la ajetreada vida actual de todos nosotros, que no nos permite sacar muchos momentos para pasear por las galerías y pasillos de un museo y dejarnos llevar por las obras expuestas, algo también tienen que ver las preferencias de ocio de cada uno. Yo tengo que reconocer que me puede el teatro y el cine antes que la pintura o la escultura.



A pesar de todo lo anterior, ayer, por fin, pude contemplar la exposición de Joachin Patinir. El paisajista flamenco, hasta esta muestra, era un gran desconocido para mi, pero recuerdo que me picó la curiosidad, cuando leí que era un gran admirador de El Bosco, uno de mis pintores renacentistas favoritos.

En esta ocasión el Prado ha reunido unas cuarenta obras para la ocasión. Una primera sala muestra los precedentes a la obra de Patinir en lo que respecta a la representación de paisajes, como: Jan van Eyck, Robert Camping y ocasionalmente El Bosco y Durero; a continuación vienen varias salas con sus propias obras y una final que nos ofrece una breve perspectiva de la influencia del pintor belga.

Patinir da un papel primordial al paisaje dentro de la composición del cuadro, en muchas ocasiones compuesto además de diversos personajes que forman parte de alguna imagen religiosa. En lo que respecta al espectro de color cabe destacar que en el primer plano, Patinir, suele utilizar tonos ocres, verdes en los medios, y azules al fondo, sobre la línea de horizonte.

No me gustaría terminar, sin dedicarle unas líneas a un cuadro que me entusiasmó: “Caronte atravesando la laguna Estigia”. Se trata de uno de los cuadros más conocidos del autor, fondo del propio Museo del Prado, y quizás muchas veces ignorado injustamente en nuestros paseos por la pinacoteca madrileña, ante la magnitud de algunos de sus vecinos de pared. El cuadro, en una simetría casi perfecta, nos muestra en primer término a Caronte que trasporta un alma en su barca por la laguna Estigia, de una orilla a otra, la una con aguas muy claras y con tonos azulados suaves, la otra más siniestra y con unas aguas más oscuras, azules fuertes casi negros. A la derecha de la laguna se encuentra el Paraíso, con unos exuberantes bosques, un palacio de cristal, clara influencia de El Bosco, y unos inmaculados ángeles, que parece, que con un silente susurro llaman al alma penitente hacia ellos. Justo al otro lado, a la izquierda de Caronte, Patinir nos muestra el Infierno, el reino del mal, con Cerbero, el mitológico perro de tres cabezas en su guarida, y tras unos siniestros bosques, muy oscuros, a los lejos, varios puntos de fuego que nos recuerdan hacia donde se dirige esa inocente ánima.

Museo del Prado. Patinir.

lunes, septiembre 17, 2007

VIDA URBANA. Pareja rota. Pareja de nuevo.


En realidad lo que sucedió con Jorge se veía venir desde el primer momento. Ni ella era la persona adecuada, demasiado joven y extremadamente superficial, ni él lo suficientemente maduro para darse cuenta de que su relación con Begoña no era más que un simple juego sexual.



Ya no siguen juntos. Para él ha sido una total liberación, se siente libre de nuevo y ha olvidado “todo” lo que tenía que hacer porque si, porque a ella se le antojaba que lo tenía que llevar a cabo por “amor”. Begoña, lo pasó mal al principio, pero creo que se trataba más de disimular que la habían dejado plantada y por eso tenía que derramar unas cuántas lágrimas, que de un sentimiento de corazón roto sincero; nada mas que ver que el primer fin de semana sin pareja, acompañada de sus amigas, por eso de no dejarla sola en casa por si se deprimía, Begoña estuvo con un morenazo de cuidado del barrio de la Serna, de Fuenlabrada.

Jorge me cuenta que quizás se arrepiente un poco de su ruptura, porque se siente solo, pero que cree que también ese fue el gran temor por el que siguieron juntos tanto tiempo, y que en seguida se le olvida la idea sólo de pensarlo fríamente. Las tardes se me hacen eternas – me comenta- pero he vuelto a tener tiempo para mi y para mis cosas, he vuelto a leer, y puedo limpiar el piso como me gusta.

Begoña no para de hablarme de su nuevo moreno, hasta que me harto y mirándola fijamente a los ojos le digo que yo no he venido para eso, que ella quería hablar conmigo de Jorge. Casi sin parpadear me describe mil y una situaciones en las que Jorge la dejó en evidencia en público, o no la trató con respeto, o la contestó mal. Sus palabras suenan vacías, son un goteo incesante de agravios, seguramente ciertos, pero suenan huecos, como medio olvidados y con la intención de enterrarlos para siempre en cuanto yo salga de la cafetería, y pueda hacer una llamada de móvil para que su morenazo de turno, le de lo que quiere.

De todo esto hace un año y yo lo he traído de nuevo al presente porque ayer Jorge me contó que se encontró con Begoña de nuevo, en una librería y que se fueron a tomar algo y terminaron en su apartamento. Y que hoy piensan quedar de nuevo y que preparan un fin de semana de ensueño en Granada. Jorge hasta ahora seguía solo, y salvo algún escarceo esporádico no salía con nadie más o menos en serio. A Begoña la perdí la pista hace unos seis meses, pero me puedo imaginar que hubo más de un morenazo de la zona sur.

¿Y ahora qué? Yo quiero pensar que ambos siguen solos, se sienten solos, y que lo poco que compartieron cuando estaban juntos fue lo único en la vida a lo que pueden agarrarse para no caer en la temible desesperación de la soledad.

Quizás en esto consista la vida en la actualidad y los demás no nos hayamos dado cuenta todavía. O quizás también esta situación se parezca cada vez más a una farsa de los nuevos “nocilla dream”, que confunden conformarse y sobrevivir con libertad y amar. Y sobre todo que no se aguantan a si mismos y tampoco se conocen en profundidad, por eso se aburren de aburrirse y no saben estar solos, porque la soledad o se aprende a convivir con ella o te mata por dentro y te indica lentamente el camino de la desesperación y el fin.

viernes, septiembre 14, 2007

TEATRO. Hedda Gabler. "Un grito de rebeldía femenina".


De Henrik Ibsen.
Con: Ana Caleya, Rosa Savoini, Lino Ferreira, José Luis Alcobendas, David Llorente e Inma Nieto.
Dirección de Ernesto Caballero.
Madrid. Círculo de Bellas Artes. Sala Fernado de Rojas.



Como la publicación de Madame Bovary o como el estreno de Casa de muñecas, el de Hedda Gabler supuso un aldabonazo para la conciencias bienpensantes de su época. Era la primera vez que una mujer pretendía sacudirse el yugo de sumisión al marido y a los deberes improrrogables de su condición de madre, esposa, incluso de amante solícita que una larga tradición burguesa le había asignado e intentaba ser ella misma y juzgar el matrimonio y las relaciones sociales y de pareja desde una perspectiva genuinamente femenina.

Pero, si cabe, Hedda Gabler va más lejos que sus antecesoras en su grito de rebeldía femenina. “Por una vez en mi vida quiero tener en mis manos el destino de un ser humano” le dice a la señora Elvsted al final del segundo acto para justificar su comportamiento en relación con Eilert Lovborg. Esa frase encierra algo más que la mera demanda de autonomía, es una exigencia de control, y a estas alturas del desarrollo de la obra, cuando ya tenemos atisbos del carácter indomable de Hedda y de su capacidad de manipulación, cobra toda la fuerza de una amenaza e indica a las claras cuales son los términos de todo o nada en los que se va a dirimir el conflicto.

Hedda y Jorge Tesman han vuelto del largo viaje de novios para reencontrarse con sus viejos demonios encarnados en una única persona: Eilert Lovborg, antiguo amor de Hedda y rival intelectual de Jorge. Viejas heridas, a duras penas restañadas, se abren de nuevo aunque la fatalidad o lo que es lo mismo, el propio sino, en cierta medida misterioso y enigmático de Hedda, y su orgullo auguran la tragedia más atroz. Y no es la fantasía desbocada de la protagonista, como dice el juez Brack, su incapacidad para adaptarse a la realidad, la que la pierde; es su voluntad de poder, su deseo a ultranza de emancipación y una pulsión de muerte que impregna todos sus actos y que vincula el destino de Lovborg y el suyo propio a las dos pistolas que conserva de su padre, y que en algún momento le habían servido para distraer su aburrimiento.

La escenografía de José Luis Raymond reconvierte el salón burgués, estancia clave de la gran casa familiar donde ejerce su reinado la señora de la casa en la aséptica y fría habitación de un sanatorio y el sesgo que el propio Ernesto Caballero confiere al montaje sugiere que la acción transcurre en un psiquiátrico, en el que Hedda poseída de una locura autodestructiva fuera literalmente asistida en su demencia por el resto de los personajes. Llevar a Hedda a esos extremos de inadaptación no se si aporta algo positivo a la plasmación de un carácter ya de por si suficientemente complejo y problemático, aunque sí coadyuva a exculpar a la protagonista de una conducta moral no muy escrupulosa, a la vez que distrae la atención del espectador, le despista con relación a las frecuentes alusiones de los personajes a enseres y muebles propios de un interior burgués convencional.

En los esencial, el desarrollo de la acción no sale perjudicado -salvo por un movimiento escénico a veces errático-, y ese prodigio de construcción dramática que es la obra y los conflictos entre los personajes se revelan con toda intensidad. El trabajo de actuación es solvente en conjunto aunque destaca una espléndida Ana Caleya que enseñorea la escena trasmitiendo con una inusitada energía el complejo universo emocional de la protagonista: la desdeñosa altivez de un ser exquisito y caprichoso, el calculo interesado con que maneja los hilos de la trama, la lucidez, la frustración, los celos, o la frialdad y determinación próximas a la crueldad con la que ejecuta sus decisiones.

Gordon Craig.

viernes, septiembre 07, 2007

TEATRO. Entrañas. "A vueltas con la memoría".


De Titzina teatre.
Con: Laia Martí, Pako Merino y Diego Lorca.
Dirección: Stefan Metz.
Madrid. Sala Cuarta Pared.



En ciertos ambientes culturales obsesionados, como el gobierno de Zapatero, con la recuperación de la dichosa “memoria histórica” (pese a que Historia y memoria son dos términos difícilmente compatibles), cualquier estímulo es bueno para el inicio de un reflexión sobre el pasado. Y uno tan válido como cualquiera puede ser el descubrimiento súbito de que se está embarazada, si a ello se añade, claro, el pequeño detalle de que nuestra abuela tuvo esa misma revelación instantes después de que su marido partiera para el frente del Ebro, del que -según sabemos de buena tinta-, no regresaría jamás ni vivo ni muerto, pasando a engrosar la lista de infortunados que tras la contienda se vino a etiquetar con el infame eufemismo de “desaparecidos”.



Este es el caso de Sole, la protagonista de esta historia, que mientras duda si comunicarle a Luis la buena nueva de su embarazo emprende una búsqueda en solitario por los archivos de la Guerra Civil tratando de averiguar el paradero de su abuelo, búsqueda que se confunde con la de su propia identidad como mujer y como madre y que desemboca en una ácida reflexión sobre la maternidad no deseada. Nada nuevo en ese fragmentario compendio de evocaciones y recuerdos del pasado que conforman la obra, que se salva, no obstante del tópico, por la sinceridad de algunas preguntas sobre la vida y por la visión premonitoria del negro futuro que nos aguarda como país si no aprendemos de nuevo a convivir en libertad, sin recelos y respetando a los demás y a nosotros mismos; son unas escenas escuetas, apenas esbozadas, breves flashes del caos, de la violencia desatada, que, no obstante, encierran la inquietante amenaza de una premoción.

Técnicamente es un espectáculo sobrio, de factura artesanal, en el mejor sentido del término: pocos elementos pero hábilmente utilizados y un buen trabajo de expresión bastan para transportarnos del pasado al presente en una multiplicidad de espacios, tiempos y perspectivas. El ritmo es rápido, y el correcto ensamblaje de los sucesivos cuadros y una efectiva ambientación sonora y visual dan lugar a escenas que apelan a situaciones de la más estricta cotidianidad sin que por ello pierdan un ápice de su funcionalidad dramática. Se trata de una poética que se nutre de un fuerte sentido de la realidad trascendido por un humor desenfadado, indoloro, que hace más próximos a los personajes y sus problemas. Y aunque a veces no podamos sacudirnos la sensación de lo dejà vu, de la reiteración y de quedarnos en la epidermis de los conflictos planteados, el montaje resulta estimulante y divertido.

Gordon Craig.

martes, septiembre 04, 2007

LIBROS. Lecturas de verano. La reina de Saba de André Malraux y Las pequeñas memorias de José Saramago.


Este verano tuve el tiempo suficiente, -nunca es suficiente si uno es sincero- para poder disfrutar de unos agradables momentos de lectura. Y si a parte de disponer de unas cuantas semanas para poder leer a gusto, tienes buena literatura cerca, pues entonces el placer de la lectura se multiplica al menos por dos.

Para empezar cayó en mis manos: “La reina de Saba: una aventura por el desierto de Yemen” de André Malraux. A decir verdad este libro, una novedad de este año, lo compré yo porque todavía tenía en el recuerdo los buenos momentos que me hicieron pasar “la esperanza” y “la condición humana” del mismo autor. Sin embargo este relato de viajes no tiene las pretensiones de esas dos grandes novelas. Se trata de un Malraux que tras el éxito de “la condición humana”, tiene ganas de experiencias nuevas, y el mítico Yemen, país dónde la leyenda dice que se encuentran los restos del antiguo reino de Saba, llama al autor hacia lo desconocido para colmar sus deseos de aventura.

El breve relato de Malraux se convierte pues, en el cuaderno de bitácora del viaje en avión que realiza el escritor junto al piloto Corniglion-Molinier sobre el desierto de Yemen, aderezado con la exhuberancia de la escritura del propio Malraux que aúna con gran maestría bellas descripciones de lo que sus ojos perciben y un leguaje entre lo mítico y lo desconocido que cautiva a cualquier intrépido y curioso lector.

“Las pequeñas memorias” de José Saramago es el segundo libro del cual os quería hablar hoy. Se trata de un volumen de memorias, que abarca los primeros años del autor portugués, su infancia en Azinhaga y su primera adolescencia en Lisboa.

En esta ocasión Saramago utiliza un estilo más simple y accesible que el de sus novelas y sus “memorias” se convierten en un relato fácil de leer y apto para todo tipo de público. Se trata de un libro entretenido y en muchas ocasiones gracioso, pero sobre todo, y ahí radica su belleza, desnuda al autor ante sus lectores. El Nobel portugués nos da las claves que marcaron su vida y lo convirtieron en un escritor y no en cualquier otra cosa, pero también nos da pistas de dónde salieron los personajes de sus novelas y de cuáles son las raíces de su mundo literario.

Ahí quedan dos pequeñas notas sobre Malraux y Saramago que a su vez son una invitación a hacerse con estas obras y devorarlas en los días que todavía a muchos os quedan de sosiego y descanso.

Malraux, André. La reina de Saba: una aventura por el desierto de Yemen. Península, 2007.
Saramago, José. Las pequeñas memorias. Alfaguara, 2007.

viernes, agosto 31, 2007

ACTUALIDAD. La Otra Guadalajara: toque a rebato en Molina de Aragón.

Me habían llegado noticias de la creación de la plataforma cívica La Otra Guadalajara hacía unos meses, pero no sabía en concreto el porqué de su creación y cuales eran sus fines. Hace unas semanas estuve unos días por la comarca molinesa y por el Parque Natural del Alto Tajo, y pude conversar con sus gentes y fueron ellos los que me contaron de primera mano lo que pretendían.
Después de recorrer sus pueblos por esas carreteras inmundas y ver con mis propios ojos el estado de los pueblos de la zona y de sus instalaciones y constatar la dejadez con la que se trata a sus montes, comprendí de veras las exigencias de esta plataforma.
Vamos a aprovechar la cobertura de Whispers para dar publicidad a sus exigencias reproduciendo casi íntegro el Manifiesto que leyeron el pasado 9 de agosto en Molina de Aragón sus patrocinadores tras el toque a rebato. Ánimo y contad con todo nuestro apoyo.



La Otra Guadalajara. "Toque a Rebato"
Molina de Aragón, Guadalajara, a 9 de agosto de 2007
Manifiesto público a todos los ciudadanos y ciudadanas de la Comarca y a la opinión pública en general.

Buenas días, ciudadanos y ciudadanas, amigos y amigas, de la comarca de Molina de Aragón. […]
Son muchos los mensajes que quisiéramos trasmitir, en estos momentos, en que nos presentamos públicamente a los ciudadanos y ciudadanas de nuestra comarca y a la opinión pública en general, pero no queremos ser pesados y nos referiremos solamente a los que, por unas u otras razones, consideramos más esenciales.
Y el primer mensaje de todos que queremos que cale bien hondo, es el de adquirir conciencia de en qué comarca estamos.
Estamos en una comarca que se nos está muriendo poco a poco; en una comarca donde se han cerrado la mayoría de las escuelas, donde también se cierran a cal y canto la mayoría de las viviendas de verano a verano, donde las telecomunicaciones y las carreteras están de pena, donde el abandono ha convertido a nuestros montes en auténticos polvorines, que es la verdadera causa de fondo de la catástrofe del incendio, donde la mayor parte del ahorro se marcha fuera por falta de confianza en el futuro para invertir aquí, donde habitamos menos de dos personas por kilómetro cuadrado, donde…
Estamos dentro de una provincia con dos realidades antagónicas dentro de ella: la Guadalajara que crece, al amparo de la expansión de Madrid y que la configuran el corredor del Henares y la capital, y la Guadalajara que se queda sin gente, que es la que componemos el resto de la provincia, en cuya parte más alejada y olvidada se encuentra nuestra comarca. […]
Estamos, pues, y este sería el segundo mensaje, ante una situación de emergencia, de pura supervivencia comarcal y, cuando de la supervivencia se trata, no caben los partidismos, ni cabe otra cosa, que no sea el estar todos unidos para sacar a nuestra zona de donde se halla sumida. No importan las ideas que se tengan, ni el sector social al que se pertenezca; porque incluso luchando todos juntos, todavía somos demasiado pocos para la tarea de demandar, conseguir y gestionar un plan integral de desarrollo y de repoblación humana para nuestra tierra
Se trata, amigos y amigas, del SER o no SER de una zona entera, y cuando la situación es tan crítica, ya no valen las reformas por goteo, sino que se necesita hacer una apuesta seria y en firme; se necesita mover a la vez, y por el tiempo que haga falta, todos los resortes que permitan una mejora radical de las infraestructuras y servicios, un aumento grande de la inversión pública, generar confianza para recuperar la inversión privada y, como resultado de todo, un aumento de población. Así, pues, que quede bien clara la idea: Se trata de una apuesta urgente y a fondo a través de un plan integral que la haga posible.
En una comarca así, amigos y amigas, nos urge un Plan Integral de Desarrollo Económico y Social y de Repoblación Humana y, nos urge implantar todos y cada uno de sus puntos, antes de que sea demasiado tarde. Urge una reforma radical de todas nuestras carreteras. Urge la autovía Alcolea Monreal del Campo. Urgen, unas telecomunicaciones con cobertura plena. Urge un Centro Sanitario Comarcal de Especialidades por razones de lejanía y dispersión. Urge un plan de montes con mil trabajadores ejerciendo las tareas de conservación, para que no sea posible otra nueva catástrofe. Urge un plan específico de viviendas para dar cobijo a los nuevos pobladores. Urge ir abriendo de nuevo las escuelas que se han cerrado. Urge suelo barato, exenciones fiscales y apoyo administrativo a quienes se decidan a montar empresas en la zona. Urge un apoyo económico más significativo y decidido de la inversión pública a la inversión privada. Urge una salida adecuada a una agricultura y ganadería sostenibles, Urge un turismo bien diseñado y promocionado; Urge hacer la COMARCALIZACIÓN. Urgen todas estas medidas y algunas otras, que son las que la Otra Guadalajara hemos resumido en el plan integral que exigimos
El tercer mensaje que deseamos trasmitir hoy aquí, es dejar sentado que este movimiento no tendría razón de ser, si no estuviera bien percibido y apoyado por las personas que desean trabajar y vivir en esta zona antes que en otro lugar y, también, por todos los agentes económicos de la comarca, desde la tienda y el bar más humildes hasta la entidad financiera y la empresa más fuerte; ya que son las fuerzas económicas que arriesgan el dinero en su negocio, las más precisadas de que la comarca crezca económicamente y en población. Afortunadamente, tenemos la evidencia de que todos los que están invirtiendo en la zona, tienen una conciencia clara de la situación y apoyan este movimiento. Y decimos que tenemos la evidencia, porque hemos recibido un apoyo económico casi unánime de las empresas, comercios, bares, entidades financieras, etc. de la comarca, cuya lista de colaboraciones hemos hecho pública en un cartel que hemos puesto por todos los pueblos. Debe quedar claro, que es un listado provisional, porque todavía no ha habido tiempo para dirigirse a todos.
El cuarto mensaje, ciudadanos y ciudadanas, es que para concretar y gestionar el Plan Integral, nos urge hacer la Comarcalización. Es hora de que vayamos entendiendo y asumiendo, que la unión institucional desde la que gestionar un Plan Comarcal de Desarrollo Integral, no sólo es una necesidad, sino también un derecho legal reconocido en El Estatuto de nuestra Comunidad Autónoma. Es un derecho de los Ayuntamientos juntarse y constituirse en Comarca y es un deber de la Junta de Comunidades, el reconocer la nueva institución y dotarla de competencias y de medios técnicos, económicos y humanos. Y es un derecho de los propios vecinos, exigírselo a los concejales y alcaldes en aquellas localidades que sean remisos a tomar esta iniciativa. Así, se funciona en Aragón, así se funciona en Cataluña, así se están planteando funcionar en otros lugares y así necesitamos funcionar nosotros, en una comarca tan caracterizada y tan alejada de Guadalajara y de Toledo. […]
El quinto mensaje, es dejar bien claro, que este movimiento no se inmiscuye en el ámbito de ningún municipio, ni entra tampoco a valorar la gestión de ninguno de ellos en la localidad que representan. Este movimiento, pelea por un Plan Integral que engloba todas aquellas necesidades de la comarca, que sin ser específicas de ningún pueblo en concreto, sí son, sin embargo, comunes a todos ellos. Tampoco está contra ninguna fuerza política. Nace en positivo, planteando soluciones rápidas y globales para la zona. Más aún, nuestro deseo sería que las instituciones y, especialmente la Junta de Comunidades, la gobierne quien la gobierne en cada momento, fueran sensibles a nuestras demandas y, por lo tanto, no tener nunca la necesidad de realizar movilizaciones. Pero lo que sí dejamos bien claro es, que se acabó la RESIGNACIÓN, que la creación de la Otra Guadalajara va a suponer en este sentido un antes y un después; que llevamos demasiados años de silencio, y que en adelante se nos oirá cuantas veces sean necesarias y, si tenemos que movilizarlos, lo haremos, y lo haremos ejerciendo nuestros derechos constitucionales; lo haremos, porque movilizarnos por un territorio en trance de desaparición, como nuestra comarca, no sólo es nuestro derecho, ES ANTE TODO NUESTRO DEBER. Y si alguien actuara contra nuestras demandas y nuestras movilizaciones, ellos y no nosotros serían los que tendrían que explicar a la ciudadanía porqué lo hacen y a qué intereses sirven.
El sexto mensaje, amigos y amigas, es poner de manifiesto, que no somos ni un partido, ni una asociación al uso. Que somos un movimiento comarcal absolutamente abierto a todas las personas que habitan la zona, y que las asambleas se celebran el primer miércoles de cada mes, a las 8,30 de la tarde, y que pueden asistir a ellas con voz, con voto y a título individual todas las personas de la comarca que lo deseen. Queremos ser, pues, un icono de referencia para la tarea común de salvar la zona y pelearemos con uñas y dientes, para que a este movimiento nadie pueda manipularlo ni desnaturalizarlo, ya que estamos absolutamente seguros de que sólo mientras el movimiento sea apartidista será posible la unidad de todos en él, y sólo estando todos unidos podremos movilizarnos con éxito para conseguir el Plan Integral. Cualquier pueblo, grupo de personas, sector social, que dude de nuestro empeño por mantener el carácter unitario de la Otra Guadalajara, lo pueden comprobar fácilmente por ellos mismos: basta con que se acerquen a la reunión mensual que hacemos y allí podrán darse cuenta enseguida, de hasta qué punto está impregnado este movimiento del espíritu unitario.
No queremos acabar sin denunciar el estado de abandono y suciedad que padecen nuestros montes, que es la verdadera causa de fondo del desastre ocurrido en el incendio de hace dos años y de que sigan dadas las condiciones para nuevos desastres. Nos parece muy bien que se atiendan los problemas de la zona calcinada, pero no admitimos que se siga sin hacer nada relevante en las grandes áreas boscosas que por suerte, mas que por otra cosa, todavía no han ardido. Los montes, como el agua, son una necesidad para todos y no solo para los que vivimos en la zona porque, aparte de la riqueza que puedan aportar a nuestros pueblos, evitan la erosión, generan humedad y lluvia y ante todo, son un gran sumidero de dióxido de carbono y una gran fábrica de generación de oxígeno y este, es un bien imprescindible para la vida en general y para las personas en particular, tanto si viven aquí como si viven en la ciudad. Y, por conservar un bien así, amigos y amigas, bien vale la pena emplear a mil personas todo el año en las tareas selvícolas de conservación de los bosques de nuestra zona, que de paso, ayudaría significativamente a la repoblación humana en la que estamos empeñados.
Amigos y amigas, no somos demasiada gente en esta tierra; es cierto. No somos un factor electoral, también es cierto. Pero tenemos la razón, y luchamos por algo tan justo, tan vital y tan digno como es evitar que no se nos muera una comarca entera; que es la nuestra; que es la que nos ha visto nacer y crecer; y que no estamos dispuestos a permanecer pasivos mientras se desangra; sino a unirnos como una piña y luchar lo que sea necesario, hasta hacerla resurgir entre todos, hasta volver a verla con mucha vida, con mucha actividad laboral y con muchos niños y niñas en las escuelas de nuestros pueblos.
Nunca vamos a perder de vista que la clave para conseguir el Plan Integral será nuestra unidad y nuestra lucha. Pero también somos conscientes de lo importantes que son los medios de comunicación para darles eco público a nuestras justas y urgentes demandas y esperamos ser tratados por todos ellos con la sensibilidad y la justicia que nuestra causa merece. También queremos obtener la comprensión y la solidaridad ciudadana a favor de nuestra causa, porque la ciudadanía, que siempre acaba siendo sensible y solidaria con las causas justas, es y será siempre nuestra mejor aliada.
Amigos y amigas, cuando ahora regresemos a nuestros pueblos digámosles a todos lo que aquí hemos visto, oído y vivido esta mañana y démosle entre todos un impulso final a la recogida de firmas para llevar más voz y más conciencia ciudadana hasta Toledo cuando vayamos a entregarlas.
Gracias por vuestra asistencia, gracias por vuestra colaboración y solidaridad por una causa que, no lo olvidemos, es la de todos. Por una causa, que es darle vida y dignidad a una tierra, que es la nuestra, que es donde nacimos, que es donde queremos vivir, que es donde queremos que haya posibilidades para que vivan y trabajen también nuestros hijos y nuestros nietos, pero no como marginados y olvidados, si no con los mismos derechos, con los mismos servicios y con los mismos medios de vida que todos. Por eso y para eso, queremos el Plan Integral; por eso y para eso, queremos la Comarcalización y por eso y para eso, vamos a luchar todos unidos como una piña hasta conseguirlo.
SALUD. COMARCA. Y DIGNIDAD.
En la comarca de Molina de Aragón, a 9 de Agosto de 2007.
La Otra Guadalajara. Molina de Aragón (Guadalajara

Contacto: mojate@laotraguadalajara.net

La Otra Guadalajara.