martes, julio 19, 2005

EL ALTO TAJO SE MUERE...

El Tajo se muere abrasado por la llamas y se desangra lentamente rumbo a las cuencas sureñas de España. ¿Dónde está Guadalajara? ¿A quién le importa Mazarete, Selas, Cobeta, etc.? Son un puñado de votos rodeados de pinos, ¡qué ardan en el infierno!, ¡qué los rostros de sus gentes sufridas y luchadoras no puedan volver a parpadear ante la desolación que tienen ante sus ojos! El nuevo amanecer, el mañana, será una pesadilla hecha realidad, de la que no se podrá despertar, muchos no despertaremos jamás.
¿Dónde está la clase política? Está con las reformas de los estatutos de autonomía, con la Alianza de Civilizaciones de ZP, con los matrimonios gays. Bajen a la tierra, la gente quiere sanidad, colegios para sus hijos, quiere un trabajo digno y el acceso a una vivienda. También quiere que se preserve el futuro de sus hijos, su legado para ellos, los bosques, los ríos y el mar. ¿Dónde están las organizaciones cívicas cómo “Nunca Mais”, y los millares de voluntarios del chapapote?, ¿dónde está la Plataforma de la Cultura contra la Guerra?
¡RESPONABILIDADES YA! DIMISIÓN: señores y señoras: Moratilla, Arévalo, Barreda, Narbona, Bono, Fernández de la Vega. ¡Qué sus carreras políticas se conviertan en cenizas como las del Bosque del Alto Tajo!, ¡Qué las maldiciones de los “basajaun” de los sabinares centenarios les persigan siempre! Sus conciencias estarán manchadas de la sangre inocente y luchadora de las víctimas del retén de Cogolludo para el resto de sus vidas.
Merce ya no volverá a estar entre nosotros. Las llamas cobardes del incendio iniciado cerca de la Cueva de los Casares se han llevado su vida y la de sus compañeros. Merce nunca olvidaremos tu sonrisa y tus ganas por vivir. Sirvan de homenaje y agradecimiento, consternados y llenos de dolor todavía, estas letras para ti y tus desdichados compañeros de viaje hacia la nada.

sábado, julio 16, 2005

¿DÓNDE ESTÁS JOYCE, CORAZÓN?




Hoy Kenia llena una página en un diario de tirada nacional, pero no se habla sobre sus entrañables gentes, o sobre su exuberante vegetación, o su increíble fauna. Tampoco sobre sus playas color turquesa, o sobre su exquisita gastronomía.
En Turbi, una aldea al nordeste de Kenia, cerca de Marsabit, una lucha entre tribus rivales, se ha cobrada la vida de 76 personas, en su mayoría mujeres y niños, según relata un misionero que trabaja en la zona y ha sido testigo de lo sucedido.
Hace unos meses tuve el placer de compartir unos meses de mi vida en Kenia con sus gentes. Fueron setenta y cinco días intensos e inolvidables, el suficiente tiempo como para tomar el pulso al país, a sus ciudadanos, para salirse de los itinerarios turísticos y saborear de veras lo genuino del África ecuatorial.
Entre muchos recuerdos imborrables, guardo con especial cariño, un día que fui
mos de excursión a Tahita Hills, recorriendo una senda, en medio de una inquietante vegetación, hasta llegar a una impresionante caída de agua cristalina. El camino de subida estaba jalonado de pequeñas aldeas. Aquel día debía de ser festivo para los escolares porque todos los niños estaban en los poblados, y se unían a nuestra comitiva a modo de profesión. Todo el camino fue una algarabía constante y risas y buen humor por todos los lados. Al final llegamos a la cascada rodeados de unos cincuenta niños.
Joyce apareció sin querer, pero se agarró a mi mano y parecía que no quería soltarse nunca. Tenía unos cuatro o cinco años, no más, llevaba el pelo muy cortito y una falda roída de color gris muy oscuro. Sus ojos estaban expectantes, no parpadeaban cada vez que me dirigía a ella, y cuando su timidez lo permitía me contestaba en un perfecto inglés con un entrañable acento africano muy melodioso. No se separó de mi durante toda la excursión, su débil manita estaba pegada a la mía, sólo se separaba de ella cuando sus hermanas mayores se la arrebataban, pero en seguida se las arreglaba para tenerme cerca lo más pronto posible.
Cuando regresábamos, el guía, nos dijo que se sentía muy agradecido, porque aunque a nosotros nos hubiera parecido un día más, que no lo fue, para todos esos niños, había sido quizás el día más feliz que fueran a tener en toda su vida. Los niños en África no juegan, no saben, en cuanto pueden trabajar, en el mejor de los casos, lo hacen, y su inocencia se ve pervertida para siempre.
Recuerdo que hubo una despedida difícil. Ya era tarde, bajábamos por la colina, en una especie de nube, sobrecogidos por el cariño de los niños, y por la sensación medio agridulce del adiós que se acercaba. Joyce seguía cogida de mi mano, y no paraba de saltar en cada pequeño montículo que nos cruzábamos en el camino. El momento más duro se acercaba, oías sus susurros cerca de mi nuca. En un momento dado, las hermanas de Joyce se desviaron de nuestra senda, Joyce tiraba de mi hacia ese lado, pero yo me resistía. Me paré en seco y miré a Joyce, sus ojillos oscuros y entrañables, empezaban a estar enrojecidos, una pequeña lágrima sobresalía en uno de sus lacrimales. Me miro, temblorosa, sus palabras se truncaban entre profundos suspiros, su carita de ángel, estaba cubierta de lágrimas, pero pude entender: “¿por qué te vas?”. Tengo clavada en mi corazón esa expresión, todavía me sobrecoge. La cogí entre mis brazos, la abrace y besé su pequeña cabecita. Sus brazos no me abarcaban, pero sus deditos intentaban juntarse tras mi espalda. Fue un abrazo emotivo, enternecedor, inolvidable. Me marché. Me volví dos veces y Joyce seguía en el mismo sitio donde la dejé, se secaba las lágrimas, pero seguía mi rastro con sus ojillos. La última vez que eché la mirada atrás me despedía con una mano en alto y su eterna sonrisa había vuelto a aparecer.
Ahora llegan noticias trágicas de ese rincón de África. Muy cerca en el 1994 se produjo la masacre de Ruanda. También no lejos está Darfur, en Sudán. ¿Dónde estás Joyce, corazón?

[... ¿PARA CUÁNDO?]

[Texto escrito a raiz de la llegada de nuevos vecinos a la localidad de Galápagos, Guadalajara, ante el auge en la proliferación de urbanizaciones masivas en los pueblos cercanos a Madrid, y el impacto que ello supone para el entorno natural de la zona.]

Cuando uno decide vivir en el campo es porque busca sentir cerca la Madre Naturaleza, quiere disfrutar de este privilegio fuera de un mundo ruidoso y artificial.
Pero eso implica ciertas normas cuya prohibición radica en el interior de nosotros mismos, demostrando el sentido de justicia de nuestras conciencias.
Nada prohibe solar el suelo y nada prohibe erradicar con herbicidas e insecticidas a los seres de este medio. Pero, cabe reaccionar ante la paradoja, dándonos cuenta de que infringimos un daño innecesario y que hacemos desaparecer la naturaleza que buscamos.
Si miramos más allá, si de veras queremos un lugar mejor para nuestros hijos y que en los secos y calurosos veranos de la zona puedan disfrutar de un baño en el río. En vez de solucionar el problema por nuestra cuenta con piscinas privadas llenas de sustancias agresivas para la piel y con el gasto de miles de litros de agua cada verano. Está en nuestra mano reclamar una restauración de la cubierta vegetal del río en todo su cauce.
Por otro lado, nuestras casas están ubicadas en zona de gran influencia de modo que plantando árboles (especialmente autóctonos como el Fresno y el Olmo que al estar en su hábitat requieren mínimos cuidados) podemos regenerar y conservar la mayor superficie posible de suelo vegetal, que retiene el agua de las lluvias para liberarla al río en la época estival.
Si consiguiéramos un cauce permanente no solo disfrutaremos de un lugar donde darnos un chapuzón, también será posible la vida de peces en él, que se alimentarán de las larvas de los molestos mosquitos de Julio, y servirán de alimento para todas las aves y mamíferos que se asocian a los cauces, Águilas Garzas y Martín Pescador, por nombrar los más llamativos; e incluso nutrias si las condiciones fueran realmente favorables.
No vale con sólo imaginarlo porque a pequeña escala hay gran margen de actuación y dejar un lugar tan bello para nuestros hijos sería el mejor legado.

*Kimbisa*

jueves, julio 14, 2005

7-7-05.

El mundo se vuelve a vestir de luto, tras lo atentados de Londres del pasado día 7. Unos fanáticos islamistas se inmolan en varios convoyes de metro y un autobús en Londres. Los terroristas vuelven a atacar a la gente corriente, a la que va a trabajar todos los días en transporte público. Todo mi apoyo y solidaridad para y con los familiares de las víctimas.
Es difícil no comparar lo sucedido en Londres y lo que sucedió en Madrid el 11M y las semanas sucesivas a ese día. La clase política británica ha demostrado su grandeza y su compromiso con el pueblo, su valedor, y con la democracia, el fin por el que tienen entidad y por lo que trabajan día a día.
En España el PSOE, llamó “asesino” al Presidente de España, y arropado por su manto mediático sacó a la población, todavía traumatizada por el atentado a las calles, para atacar las sedes del PP, porque se jugaban el ganar las elecciones unos días después.
Tony Blair, Primer Ministro británico dijo tras los atentados “no nos dividirán, ni nos intimidarán, lucharemos por nuestros valores y forma de vida”. Nuestro querido ZP, se trae la tropas de Irak, de forma vergonzosa, se pone de rodillas ante los terroristas y deja su sien preparada, y la de toda la sociedad española, para que Ben Laden y sus secuaces le den el tiro de gracia.
A más de uno se le estará cayendo la cara de vergüenza, porque las comparaciones son odiosas y en este caso saltan a la vista las diferencias entre la sociedad y la clase política británica y parte de la española. Todavía existen sociedades que saben lo que quieren preservar y otras no, su estado de bienestar, y que confían en su responsable clase política, porque saben a ciencia cierta que se dejarán la piel por defender los valores de su modo de vida, aunque les cueste el puesto, y no como otras que se arrodillan ante la adversidad y que sus responsables políticos ponen al país al borde del desastre y la anarquía, con el único fin de conseguir el poder.

domingo, julio 03, 2005

CINE. Esencia de mujer.

El pasado domingo volví a ver el genial largometraje “Esencia de mujer”. Inolvidable la película, pero hay varias escenas impresionantes: la primera cuando Al Pacino saca a bailar a la jovencita el tango, ante la cara indescriptible de Chris O’Donnell. La segunda, cuando el teniente coronel conduce el Ferrari y quiere tomar la curva y la posterior charla con el policía. La última es cuando Al Pacino acompaña al chaval al “juicio” en el campus, y suelta un discurso terrorífico y demoledor.
Pero esta vez, a parte de con las anteriores, me he quedado con otra escena de la película. Al Pacino y Chris O’Donnell están dentro de la limusina alquilada por el militar. Al Pacino y O’Donnell hablan sobre el padre del chico. O’Donnel le confiesa al general que su padre se marchó y que el padrastro es un gilipollas. Al Pacino le contesta que siempre hay uno de esos en cada familia. ¿Me puede quizás el subconsciente o me acuerdo de alguna persona en concreto?

LIBROS. Joseph Conrad, ese olvidado narrador. “El corazón de las tinieblas y otros relatos” .

Acabo de terminar de leer, “El corazón de las tinieblas y otros relatos” de Joseph Conrad. Era una lectura que tenía pendiente desde que volví de Kenia, una compañera de redacción de vídeos, me lo recomendó encarecidamente, y prometió prestármelo allí, pero no hubo tiempo para más.
Cuando llegué a Madrid me compré el librito, que viene acompañado de otros dos relatos: “Juventud” y “En las últimas”, es una edición de Dámaso López García y lo edita Valdemar.

Joseph Conrad es de origen polaco pero nacionalizado inglés, todos sus escritos versan en la lengua de Shakespeare. Es un escritor preciosista, exuberante, y su traducción se hace complicada para un traductor poco conocedor de la lengua castellana y de la obra de Conrad. No es el caso de esta traducción, muy buena.

La obra comienza con el relato “Juventud”, que nos narra las peripecias de un joven marinero, en su primera travesía hacia Bangkok. La frescura de la narración, y el marinero Marlow, protagonista, que nos atrapa desde el comienzo de la historia, con sus ganas por descubrir, por degustar las vicisitudes que la vida, el viaje hacia el Oriente, le va a deparar. Un relato breve, pero de altura para comenzar la lectura.

El segundo relato es “El corazón de las tinieblas”, quizás uno de los más conocidos del autor junto con “La línea de sombra” y la novela “El agente secreto”. Está vez Conrad, gran marino y viajero en la vida real, nos presenta al Capitán Marlow, ya curtido, una persona madura, que busca algo más dentro de si mismo. Este ahogo interior le hace aceptar un puesto en un barco de vapor para una ruta fluvial peligrosa en el Congo africano. El relato tachado de racista, nos ofrece una crónica fiel del estado de los nativos en el corazón de África en plena época de la colonización. La búsqueda del Capitán Marlow se convierte en una búsqueda en si mismo, personificada en el encuentro con Mr. Kurtz, un comerciante de marfil, el mejor, una verdadera leyenda en la colonia belga. Conrad te ahoga con la búsqueda sin descaso de Marlow del mítico Kurtz.

El último relato, y valga la repetición “En las últimas”, es una verdadera joya, sólo apto para paladares exquisitos. Escoged el mejor sillón de vuestra casa, y dejaros llevar por la magia de la pluma de Conrad.

Esta vez el protagonista es el Capitán Whalley, un gran marino, descubridor de un paso seguro por islas del Pacífico, una de las cuales lleva su nombre, para las mercancías con la metrópoli, antes de que se abra el Canal de Suez. Esta vez no se trata de un inexperto jovenzuelo, ni de un intrépido y experimentado capitán. Whalley es una institución dentro de la Marina, que por vicisitudes de la vida, cuando ya es mayor cae en desgracia.

Whalley te atrapa, te guía cogido de la mano hasta dentro de sus entrañas y te lleva por los Mares Orientales como si tú estuvieras al mando del “Sofola”, su último barco. El relato es exquisito, con un final inesperado, digno de un narrador con mayúsculas. Disfrutadlo.

VALIANT.

El domingo quedé con el Neng de la Pradera y Angelillo, un colega del susodicho documentalista “superstar” del Museo de Ciencia y Tecnología (¿cómo se dirá en gallego?), para ver Variant, la última película de animación de los creadores de Shrek.
El Neng, saltándose su británica puntualidad de siempre, me hizo sufrir lo suyo en la entrada del cine. Se trataba de una película de dibujos animados, en sesión matutina, un domingo. Todos los alrededores del cine estaban llenos de esas pequeñas criaturitas que inundan los parques y las calles porque ya están de vacaciones. Pues el otro día los había de todos los colores y tamaños, rodeándome a la puerta del cine Proyecciones, en el 136 de la calle Fuencarral.
No sé que tipo de intuición me hizo comprar después de aparcar el Astra Tunning, el periódico dominical, con el engorro que supone llevar en la mano todos los suplementos que aderezan al diario los domingos. Me escondí entre las hojas del “paper” y juro que no pestañeé hasta que el mostoleño apareció. Pues el caso es que me dio tiempo a darle dos vueltas, y empezar con el Magazine, antes de que el Neng y su fiel escudero hicieran acto de presencia. El Neng, una vez más, haciendo gala de su olfato perruno, de lebrel leonés de pura cepa, para orientarse, aparcó en Fuencarral, cerca de Tribunal, y en vez de ir dirección Quevedo, se dirigió, cuesta a bajo, hacia Gran Vía. No sé cuando se dieron cuenta del error, pero el pobre Angelillo llegó a la puerta del cine sin aliento. Propongo a Sergi como candidato para formar parte de la lista de peores “guías” de la historia, y entrando con fuerza y sumando muchos enteros.
Unas líneas sobre la película. La peli está divertida, es para niños, pero tiene algunos puntos buenos. El argumento se puede resumir en: unos palomos se alistan en las filas de la RAF “palomil” británica durante la II Guerra Mundial y los envían al frente para cumplir una misión acechados por los “halcones” alemanes. Uno de ellos, llamado Bugsy es el más cachondo de todos, a parte de sus chistecillos, a nosotros nos cautivó por el hecho de que era un cerdo integral, no se lavaba nunca, llevaba un pestazo de la hostia, de hecho, durante la proyección, siempre está rodeado por un enjambre de moscas que le siguen allá donde va. Sólo será una casualidad sin maldad, pero nos recordó a nuestro querido y buen amigo Chasky, que empezó a fraguar su leyenda “negra” en aquel viaje a Salamanca, a tierras de Mancuso el Charro de Getafe.

“EL LOBO AZUL".

El domingo 3 de julio el Diario El Mundo, publica un reportaje de su equipo de investigación que narra la historia de un exagente del CESID, “el lobo azul” que se infiltró en los grupos de ultra derecha española, en los años duros de la Democracia y abocó al fracaso un montón de acciones sangrientas de estos violentos. Uno de los atentados que frustró fue el que se preparaba para hacer explosionar un fuerte artefacto al paso de un autobús repleto de familiares de presos de ETA de regreso a las Vacongadas.
Viene a cuento el reportaje, porque ahora que se quiere negociar con la banda terrorista ETA, o de hecho ya se está haciendo, se pueden volver a intentar producir este tipo de atentados. Recuerdo unas líneas que envié hace unas semanas en un correo electrónico después de un “sagaz” comentario de un buen amigo sobre la manifestación de apoyo a las Víctimas de ETA, lo reproduzco: “Cuando la justicia no funciona, funciona la anarquía, la venganza se esconde tras la venda de la justicia, hasta que esta falla y se tira a la yugular... Hay muchas víctimas militares [asesinadas por ETA], quizás el tiro en la nuca empiece a aparecer en breve, pero cambiando los papeles... Entonces vendrán los lloros”.
No aprendemos de la Historia, una y otra vez repetimos el mismo error. El problema es que las consecuencias de esos errores las pagamos siempre los mismos, a los que van en coche oficial blindado y con una docena de guardaespaldas les importa un bledo todo esto. ¡Olvidamos tan pronto!, ¡osada memoria!
PD 11M: el asunto de los mails de aquella trágica jornada llevaba como título, “the music saves my life”.

sábado, julio 02, 2005

EL SÁHARA VUELVE A SANGRAR.

Otra vez Marruecos vuelve a reprimir de forma brutal las pequeñas revueltas en el Aaiun, que reclaman libertad, paz, y en voz baja exigen la independencia y la expulsión de las fuerzas opresoras marroquíes. ¿Si en el Reino de Marruecos del sátrapa Mohammed VI no se respetan los derechos humanos que sucederá en la excolonia española?
España como ex metrópoli tiene el deber de jugar un papel importante en el Sáhara, y más aún en la actualidad, cuando llegan noticias tan horrendas de la represión marroquí. El último capítulo del despotismo de la dictadura alaui han sido las diversas expulsiones de las varias delegaciones parlamentarias españolas en el Sáhara, no se les ha dejado ni bajar del avión.
Nuestro querido ZP y su ministro de Exteriores, propagan a los cuatro vientos la Alianza de Civilizaciones, vamos por el mundo como los defensores de los derechos humanos, pero recibimos al Primer Ministro marroquí con todos los honores y no le hacemos ninguna mención al respecto de los disturbios en el Sáhara.
Entérese Señor ZP, Marruecos, no es nuestro amigo del sur, ¿olvida el 11-M y la participación de ciudadanos de ese país en el atentado, no recuerda Perejil, olvida el tráfico de seres humanos del Estrecho de Gibraltar, olvida a los pescadores españoles en dique seco, por las reivindicaciones leoninas marroquíes en la negociación sobre la pesca con la Unión Europea?
Pueden volver a sonar los tambores de guerra en el Sáhara, y nuestros Leopard deberían estar en Villa Cisneros alineados con el Frente Polisario, en defensa del pueblo saharaui que está siendo machacado por la represión marroquí, por un Sáhara independiente y libre, está vez si, nuestro amigo y aliado del sur.
PD ¿Señores de la Plataforma de la Cultura contra la Guerra, dónde están? ¿Siguen en Irak?

NUEVO TRASVASE DEL TAJO AL LEVANTE.

Todo sigue igual. Bono se ausenta del Consejo de Ministros celebrado en Mérida, para no estar presente en la aprobación de un nuevo trasvase de la cabecera del Tajo al Levante. El portavoz del Gobierno de Barreda, lo tacha de inadmisible, mientras el agua empieza a correr por los canales del acueducto Tajo Segura, en dirección a Murcia y Alicante.
Menos hipocresía señores. El Ministro de Defensa tenía que haber estado en Mérida y decir alto y claro que no se trasvasa más agua desde la cabecera del Tajo hasta que un nuevo Plan Hidrológico, se ponga en marcha y otras Comunidades Autónomas con cuencas ricas en recursos hídricos cedan agua como lo hace Castilla La Mancha. El Señor Barreda ya tenía que tener preparada una batería de medidas para intentar bloquear el Trasvase.