lunes, enero 27, 2014

1000 razones para no dejar de leer. "Libros de guardia" de Antonio Muñoz Molina, en El País.


<< “La mayor parte de los hombres llevan vidas de callada desesperación”, dice Thoreau, fijándose en sus vecinos de Concord, a los que ve matarse a trabajar seis días a la semana para conseguir cosas superfluas y acudir a la iglesia cada domingo para escuchar sermones aterradores. Cuanto menos necesita uno, menos cautivo está. >>

"Libros de guardia" de Antonio Muñoz Molina, en El País.

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martes, enero 21, 2014

FOTOGRAFÍA. Pequeñas fotografías con mi Pentax Optio compacta. Walden Pond.

Pequeñas fotografías con mi Pentax Optio compacta.

 
Pasear por Concord (Massachusetts). Perderse por Walden Pond. Respirar el áurea de Thoreau. Saborear sus palabras. Palpar la libertad plena. Abrazar la vida. Encontrarse con uno mismo. Compartir una mirada. Cogerse de la mano. Y dejar el tiempo pasar.

Un sueño hecho realidad.

 

domingo, enero 19, 2014

1000 razones para no dejar de leer. "El tiempo debe detenerse" de Aldous Huxley.


<< La belleza es verdad; la verdad es belleza. La verdad de la belleza aparece en los mismos versos, la belleza de la verdad en los espacios que hay entre ellos. >>

"El tiempo debe detenerse" de Aldous Huxley.

viernes, enero 17, 2014

TEATRO. El cojo de Inishmaan: "El hada de la muerte en la isla baldía".


De Martin McDonagh.
Versión de José Luis Collado.
Con: Marisa Paredes, Terele Pávez, Enric Benavent, Ferrán Vilajosana, Adam Jezierski, Irene Escolar, Marcial Álvarez, Ricardo Joven y Teresa Lozano.
Escenografía y vestuario: Manuel Andújar.
Dirección: Gerardo Vera.
Madrid. Teatro Español.



Aunque no tan truculenta y macabra como El hombre almohada (que dirigió hace años Denis Rafter en el Círculo de Bellas Artes) esta desasosegante pieza que dirige Gerardo Vera en el Teatro Español, tiene todos los ingredientes de la comedia negra y casi la misma inquietante atmósfera de thriller psicológico de aquella. Y es que MartinMcdonagh, experto, al parecer, en hacer sufrir a sus personajes, no tiene ningún empacho en bucear por las más oscuras profundidades del corazón humano, donde junto a los impulsos de la generosidad o de la compasión anidan, como huevos de serpiente, la indiferencia y la crueldad, y ese deseo malsano de hacernos daño al que tantas veces no nos podemos resistir.

La historia ambientada 1934 en la pequeña isla de Inishmaan explora un variado muestrario de los tópicos del carácter y de la forma de vida irlandeses, aunque mucho nos tememos, quienes conocemos el paño por haber crecido en el enrarecido ambiente de una aldea rural, que gran parte del odio, envidias, rencores o simple animadversión que se profesan los personajes forma parte de una forma de relacionarse y de un comportamiento egoísta y atrabiliario común en muchas latitudes, y que desgraciadamente nos resulta demasiado familiar como para que podamos tomárnoslo a broma. Y sin embargo, gracias a la habilidad del autor para activar esa propensión un tanto perversa que todos tenemos a hacer mofa de las debilidades o de las taras ajenas, nos sorprendemos riéndonos del desdén y de la crueldad con la que Bartley o Helen tratan al pobre tullido Billy o a sus viejas tías adoptivas, o del desprecio que se muestran Jonhypateenmike y su madre, o de las cordiales pullas y malévolas insinuaciones que se intercambian Kate y Eileen.

Dramáticamente la obra funciona como un artefacto muy bien construido con constantes inversiones y giros inesperados de la trama que agilizan el desarrollo de una acción por lo demás lenta y morosa, vehiculada por unos diálogos reiterativos construidos  a base de réplicas que vuelven una y otra vez sobre sí mismas como si los personajes fueran incapaces de romper el circulo vicioso en el que parecen encerradas su vidas. No podemos sustraernos, empero, a la impresión de que el autor no juega del todo limpio con nosotros, de que manipula un tanto nuestros sentimientos y emociones para dirigir nuestra benevolencia hacia los personajes que despiertan, obviamente, nuestras simpatías, Billy y sus tías, y nuestro “rechazo” por el cargante y caprichoso Bartley y por el alcahuete Jonhypateenmike que termina por resultarnos odioso.

Estamos ante el trabajo irreprochable de un elenco y de un equipo artístico de primerísimas figuras bajo la diestra batuta de Gerardo Vera, que acierta de pleno con el ritmo pausado y el tono agridulce de la obra. El espacio escénico de Manuel Andújar responde al ambiente de penuria y primitivismo que se respira en la isla baldía y a la atmósfera opresiva que ha moldeado el carácter de sus moradores. Ya hemos mencionado al amanerado, chismoso impenitente Jonhypateenmike, estupenda creación de Enric Benavent, su rivalidad con su nonagenaria y dipsómana madre (Teresa Lozano) explota en momentos de una comicidad desbordante. Marisa Paredes y Terele Pávez (Kate y Eileen) comparten con el joven Ferran Vilajosana el protagonismo absoluto de la obra. La primera es una dulce y encantadora anciana de voz trémula y ademanes pausados, su fragilidad y buenos modales contrastan con el aplomo la energía y la retranca Eileen; ambas forman un tándem perfecto, su afabilidad no es incompatible con momentáneos arrebatos de mal genio en los que se zahieren con especial inquina, aunque nunca llegue la sangre al río. Particularmente inspirado está Ferrán Vilajosana en el papel del contrahecho y bondadoso Billy el cojo; en la expresión de su rostro y en la composición física de su personaje exhibe con turbadora crudeza la profunda frustración de un alma bondadosa y de un espíritu inquieto enfrentado con las severas limitaciones de su cojera y su parálisis, barreras infranqueables en el camino de la consecución de sus sueños. Con su entereza y resignación alternan estados de abatimiento y de desesperación extrema que le llevan al borde del suicidio, del que sólo le salva su amor por la vivaracha e insolente Helen (magnífica Irene Escolar) una jovenzuela emula de la fierecilla domada de Shakespeare que no pierde ocasión de zaherirle y de humillarle.

Gordon Craig.

El Cojo de Inishmaan en el Teatro Español.

martes, enero 14, 2014

FOTOGRAFÍA. Pequeñas fotografías con mi Pentax Optio compacta. EEUU: NYC.

Pequeñas fotografías con mi Pentax Optio compacta.




Sólo en Nueva York puede suceder una cosa así: una hamburgueseria de aspecto cutre dentro de un hotelazo de 5 estrellas. Y hasta que no lo ves no te lo crees. 
Por cierto una de las mejores hamburguesas de toda la ciudad.

domingo, enero 12, 2014

1000 razones para no dejar de leer. "El tiempo debe detenerse" de Aldous Huxley.


"Dicen que sólo hay un rincón del universo donde uno puede estar seguro de avanzar, y que este rincón es uno mismo".

"El tiempo debe detenerse" de Aldous Huxley.