miércoles, abril 13, 2011

TEATRO. XV Feria de teatro de Castilla-La Mancha. "Variedad de propuestas y gran calidad de los espectáculos".


Puertollano. Gordon Craig. Enviado especial.

Con más de 20 espectáculos en escena la variedad y la calidad de los montajes son quizá las característica más destacadas de esta decimoquinta edición de la Feria de Teatro de Castilla-La Mancha que se ha celebrado la semana pasada en la localidad manchega de Puertollano organizada por la Consejería de Educación y Cultura de la Junta y con dirección artística de Andrés Beladíez. Teatro y danza moderna a partes iguales, con prevalencia de compañías de la región y nacionales en el caso del teatro y de compañías extranjeras en el caso de la danza entre cuyos montajes hemos podido asistir varios estrenos absolutos en España.



El Teatro delle Ariete, de Bolonia (Italia) constituye quizá la propuesta más radicalmente innovadora. En Matrimonio de invierno, Stefano Pasquín y Paola Berselli nos sientan a la mesa de su cocina y nos invitan a comer mientras comparten con nosotros en la más estricta intimidad (un aforo máximo de 18 personas) los recuerdos de veinte años de su vida en común en el valle de Ariete donde tiene la granja en la que cuidan de la tierra y de sus animales. Se trata de un ritual casi eucarístico, donde junto al pan y al vino compartimos un modo de vida, una manera de ser y estar ante la naturaleza, de vivir y gozar y sufrir con ella, de sus ritmo y de sus ciclos, y del paso inapelable del tiempo ... Los peces no vuelan, de la compañía La mona ilustre nos ofrece una no menos extraordinaria experiencia teatral: en una suerte de museo del tiempo, la ensoñación y la fantasía se funden con el más crudo realismo para ofrecernos tres historias en una, tres historias terribles de incomprensión y sueños rotos pero tratadas con una carga enorme de humor e ironía. Poesía del gesto y de los objetos, un meticuloso trabajo de composición y un portentoso trabajo actoral.

Para los amantes del humor de trazo grueso hay un espectáculo musical sui géneris del Teatro de Malta, Absurdo ma non troppo, con guiños al universo del clown y al de la chirigota. A través del misterioso poder evocador de la máscara nos llega la vívida reflexión sobre la decrepitud y la muerte de Kulunka Teatro, con su André y Dorine. Y desde luego, hay una nutrida representación de producciones de espectáculos de teatro para niños, desde Cáscaras, de A priori Producciones, en clave de comedia del Arte pasando por La noche, un poético acercamiento a los miedos infantiles de Ultramarinos de Lucas, hasta la sugerente Nou, de la compañía Mariantònia Oliver, en clave circense y llena de música, de acrobacias y de números de prestidigitación.

La danza merecería capítulo aparte y representa, salvo las excepciones ya citadas, el verdadero plato fuerte de la feria. No me resisto a citar al menos tres montajes: el de la compañía colombiana L’explose, que dirigida por Tino Fernández y compuesta por un elenco de bailarines de varios países europeos e hispanoamericanos presenta En otra parte, un espectacular montaje sobre la confrontación y el desarraigo inherente al choque de culturas. El Tao Te, de Ferenc Feher, de Budapest, una iluminadora simbiosis de “street dance” y artes marciales o la desasosegante Rites, de los ingleses Kevin Edward Turner y Anthony Missen, una brutal y a la vez conmovedora exploración sobre los límites de la identidad masculina.

Gordon Craig.

Feria Teatro de Castilla La Mancha.

domingo, abril 10, 2011

ARTE. Exposición de Beatriz de las Heras: "Spring Art".




Exposición de Pintura: “Spring Art” de Beatriz de las Heras.
Centro Cultural Blas de Otero.
Paseo de Guadalajara 12, San Sebastián de los Reyes, Madrid.
29 de abril - 12 de mayo de 2011.


Más Información.

Visita el Blog de la artista.

miércoles, abril 06, 2011

TEATRO. American buffalo. “Business is business” o la moral de los negocios.


De: David Mamet.
Con: Ivan Benet, Pol López y Marc Rodríguez.
Dirección: Julio Manrique.
Alcalá de Henares. Corral de Comedias.



Todos clamamos por la integridad moral, por la ética en los comportamientos tanto públicos como privados, hasta que esa rectitud se cruza de frente con la línea no tan recta de nuestros intereses. En otras palabras, cuando de negocios se trata la moral resulta cuando menos molesta y hay que dejarla a un lado. Eso es precisamente lo que le ocurre al pacífico Donny Dubrow, protagonista de la obra que comentamos y propietario de una astrosa tienda de compraventa de objetos usados en un barrio marginal de Chicago, cuando cree haber sido timado por un comprador ocasional en una reciente transacción.

El objeto en cuestión resulta ser una vieja moneda de plata con la efigie de un búfalo americano en una de sus caras por la que el comprador le ha ofrecido una suma inusualmente elevada. Esto hace sospechar a Don que dicha pieza posee un valor mucho mayor y traza un plan para robársela. Para ello va a servirse de Bob, un joven yonki medio sonado que anda sin blanca y de quien Don está intentando hacer un hombre de provecho, y de su amigo y cómplice Teach, un tipo desequilibrado, irascible y sin principios a quien nadie parece tomar en serio. Tres pobres diablos en suma, agitados por un repentino frenesí de codicia, pero que se rebelan incapaces ni siquiera de fraguar un plan coherente para llevar a buen término el robo mientras consumen sus menguadas fuerzas e inteligencia en interminables disquisiciones de orden práctico y en vacuidades sobre la lealtad, la amistad o los negocios. De hecho se trata de una trama exigua que se sustenta justamente en la sorprendente espontaneidad y el carácter rabiosamente coloquial de los diálogos (que suponemos habrán dado más de un quebradero de cabeza a la traductora); diálogos inanes, por otra parte, desde el punto de vista de su contenido, reiterativos y llenos de tópicos, tributarios en cierto modo de la poética del absurdo.

Julio Manrique dirige con buen tino a los actores y demuestra tener un buen oído para el ritmo de la obra; un ritmo preñado de contrastes, de momentos pausados, de silencios y de explosiones de cólera en los clímax. Hay asimismo un sólido trabajo de actuación siendo Ivan Benet (Don) y Marc Rodríguez (Teach) quienes tiene mayores oportunidades de lucimiento, sobre todo el segundo, cuyas frases ininteligibles, su suspicacia, sus accesos de ira, o sus caídas repentinas en la autoflagelación, en la melancolía, o en un ensimismado abatimiento dan el perfil exacto de un neurasténico.

Con humor cortante y corrosivo que no da tregua al espectador, Mamet nos presenta en el fondo una crónica sobre la degradación. Como ha dicho algún crítico, estos tres ladrones fallidos, cada uno a su manera, no son sino el subproducto de la tan extendida creencia americana en la libre empresa; tres víctimas en las cuales, a poco que miremos a nuestro interior, podríamos llegar a reconocernos.

Gordon Craig.

Corral de Comedias: American Buffalo.

miércoles, marzo 30, 2011

TEATRO. La lengua en pedazos. "Celebración de la palabra".


De: Juan Mayorga.
Lectura dramatizada a cargo de Clara Sanchis y Pedro Miguel Martínez.
Compañía: La loca de la casa. Dirección Juan Mayorga.
Madrid. Salón de actos del Ateneo de Madrid.



El pasado sábado 26, dentro de la programación extraordinaria de “La noche de los teatros” tuvo lugar en el Ateneo madrileño una lectura dramatizada de la obra de Juan Mayorga La lengua en pedazos. Basada en el libro de la Vida, de la religiosa carmelita, la obra recrea, en palabras del propio autor, “un combate entre un guardián de la Iglesia, el inquisidor Salazar, y una monja desobediente llamada Teresa de Jesús en la cocina de un convento”.

Se trata de un encuentro supuesto o ficticio, pero que muy bien hubiera podido tener lugar en la realidad habida cuenta de los antecedentes familiares de Teresa (su abuelo había sido un judío converso investigado por el Santo Oficio), de su propia actitud rebelde contra la jerarquía eclesiástica y de sus escritos, de más que probable inspiración iluminista en una época, los albores del siglo XVI, en la que la ortodoxia contrarreformista se trataba de imponer en España a sangre y fuego; una larga conversación, como digo, que se convierte en una suerte de proceso inquisitorial en el que la vida y la obra de Teresa son sometidas a un riguroso escrutinio no exento de animosidad, de reproches y de veladas amenazas.

Desde Sonámbulo, una obra inspirada en el libro Sobre los ángeles, de Rafael Alberti, estrenada en el teatro Abadía en 2003, no conocemos un texto del autor de tan altísimo vuelo poético ni que muestre un empeño tan ambicioso de reelaboración formal, en este caso centrado en la tarea de recrear la sugerente y pulcra -en su aparente desaliño- prosa de santa Teresa. Una y otra vez las razones del inquisidor se estrellan contra un muro de sentido común, de convicciones arraigadas y de una fe inconmovible, mientras su discurso lógico discursivo se enfrenta en desigual combate con las imágenes deslumbrantes, el verbo encendido y la palabra transfigurada de la santa andariega.

Este bautismo de fuego, o si se prefiere una expresión más amable, esta presentación en sociedad de La lengua en pedazos constituyó toda una celebración de la palabra oficiada por dos destacados maestros de ceremonias, Pedro Miguel Martínez y Clara Sanchis, que pusieron lo mejor de su oficio y de su sabiduría escénica, que es mucha, al servicio del texto. El primero en el rol de un inquisidor abierto, humano y receptivo a las difícil tarea de intentar comprender la ejecutoria de Teresa; la segunda en una actuación briosa e intuitiva que aún dentro de la posibilidades menguadas que ofrece la lectura dramatizada frente a una representación teatral plena ya da muestras sobradas de capacidad para enfrentarse a este complejo personaje.

Gordon Craig.